SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO

Cuerpo

 

Dra. Caroline Malamud-Kessler

Neuróloga – Neurofisióloga clínica

CMP 44429

RNE. 22050 – 24382

PERÚ

 

 

La apnea obstructiva del sueño ocurre cuando, mientras dormimos, los músculos de las vías aéreas se relajan generando una obstrucción en el paso del aire, y una pausa respiratoria subsecuente. Uno de los signos más destacados de este síndrome es el ronquido.

 

Existen varios tratamientos disponibles, entre ellos, el más común es la administración de aire a una presión positiva continua que mantiene permeable la vía aérea en todo momento durante la noche, asegurando así el flujo de aire hacia el interior de la vía aérea.

 

 

Signos y síntomas característicos de esta enfermedad

 

- Somnolencia diurna excesiva

 

- Ronquido

 

- Cese de la respiración durante el sueño

 

- Despertar abruptamente y con sensación de falta de aire

 

- Despertar con sensación de boca seca o dolor de garganta (que son indicativos de una respiración bucal)

 

- Dolor de cabeza y dificultad para concentrarse durante el día

 

- Cambios de humor

 

- Depresión e irritabilidad

 

- Presión alta, entre otros.

 

Como ya se mencionó, el cese de la respiración (apnea), es el resultado de una relajación excesiva de los músculos de soporte de las vías aéreas (paladar blando, úvula, amígdalas y lengua), generando una obstrucción parcial o total de la misma con disminución del nivel de oxígeno en la sangre y con incremento del nivel de dióxido de carbono. El incremento del nivel de dióxido de carbono es captado por el sistema nervioso central, ocasionando un despertar que permite reanudar la respiración normalmente. Estos despertares se pueden repetir hasta más de treinta veces por hora, e impiden alcanzar un sueño profundo y reparador.

 

 

Riesgos de aparición y complicaciones

Aunque todos podemos tener apneas durante el sueño, existen algunas características que incrementarán el riesgo de su aparición. Entre ellas tenemos:

 

- Sobrepeso

 

- Vía aérea estrecha (congénita o adquirida)

 

- Hipertensión arterial

 

- Congestión nasal crónica

 

- Diabetes mellitus

 

- Tabaquismo

 

- Género masculino

 

- Historia familiar

 

- Presencia de asma concomitante

 

Aunque en general se percibe como una enfermedad benigna, es importante considerar su seriedad y conocer sus posibles complicaciones. Algunas de ellas son:

 

- Fatiga y somnolencia excesiva durante el día

 

- Incremento de enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, infartos cardiacos e infartos cerebrales)

 

- Problemas con el uso de ciertos medicamentos sedantes, y anestésicos durante la cirugía

 

- Incremento del riesgo de glaucoma

 

- Cambios de humor

 

- Depresión

 

- Ansiedad

 

- Problemas de concentración

 

 

¿Qué hacer?

Ante la sospecha de un síndrome de apnea obstructiva del sueño, su médico le solicitará un estudio de polisomnografía, que consiste en monitorizar algunas variables fisiológicas durante el sueño, y administrar un flujo de aire a una presión que permita asegurar la permeabilidad de la vía aérea, todo esto se realiza bajo supervisión del especialista en el laboratorio de sueño. Una vez diagnosticado el problema, debemos iniciar su tratamiento.

 

Recomendamos algunos cambios en el estilo de vida, como los siguientes:

 

- Bajar de peso

 

- Ejercitarse regularmente

 

- Evitar el consumo de tabaco y/o alcohol

 

- Utilizar un descongestionante nasal o un antialérgico

 

- Evitar dormir en posición supina (boca arriba)

 

 

TRATAMIENTO

 

El tratamiento específico se basa en tres pilares:

 

1. Uso de dispositivo de presión positiva continua durante la noche. Generalmente es el tratamiento más utilizado y consiste en un dispositivo que cubre la nariz y la boca, y mediante el cual se administra aire a presión positiva continua. Este dispositivo reduce el número de eventos de interrupción respiratoria mientras se duerme, reduce la somnolencia durante el día, y mejora totalmente la calidad de vida.

 

2. Uso de dispositivo de avance mandibular. Permite mantener permeable la vía aérea desplazando mecánicamente la mandíbula hacia adelante, y manteniendo la lengua en ciertas posiciones de manera que le impidan obstruir el paso del aire durante la respiración.

 

3. Tratamiento quirúrgico. Solo se utiliza en el caso de que las dos opciones anteriores no hayan podido resolver el problema. Existen distintas técnicas quirúrgicas utilizadas para asegurar la permeabilidad de las vías aéreas, y cada técnica será evaluada según sea el caso para cada paciente en particular.

 

Si usted considera que puede tener algunos signos de apnea de sueño, no dude en consultarlo con su médico. Los tratamientos pueden mejorar de manera radical sus síntomas y evitar complicaciones serias. ¡RECUERDE QUE ESTAMOS PARA AYUDARLO SIEMPRE!

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